Nuestra historia capitulo 2

image

Durante ese primer mes de adaptación del tio todo parecía ir de maravillas. Inclusive le invitaba a tomar café en mi oficina varias veces a la semana solo para que el sintiera que le estaba dando su lugar y que estaba abierta a escuchar sus sugerencias. Mi esposo se sentía super contento de ver que su tio y yo haciamos un buen equipo. Llego el segundo mes y comencé a ver actitudes en el tio y le dejaba pasar errores en los proyectos y el que viniera a la oficina cuando le daba la gana ya me estaba molestando, pero hice el esfuerzo y baje la molestia y lo cité para una reunión, lo cite solo a el para que no fuera a sentirse mal delante de los supervisores y otro gerente de venta que tenía para otros proyectos especiales. Le explique que habían errores en la gerencia de sus proyectos y que para que el pudiera corregir esto debía estar mas tiempo en la oficina para poder supervisar a su equipo de trabajo mas de cerca. Le explique que cuando uno tiene supervisores a cargo estos se encargan de supervisar a los trabajadores en el “field” y que el solo tenía que facilitarle a los supervisores el trabajo que ellos hacían. Todo esto fue en el tono mas correcto posible y advirtiendo que esa reunión solo era para evitar tener problemas en un futuro.

Al parecer esa reunión fue la que desató un mar de situaciones que al cabo del año ya se había tornado a lo hostil entre las dos partes. Le solicite una reunión a la junta de directores con caracter de urgencia y explique que no podía pasar de una semana el que se diera esa reunión. La junta era una especial ya que se había establecido que en ella solo habría 9 personas, 6 de las cuales serían del sector empresarial del país, 1 empleado de la corporación y nosotros 2 como accionistas mayoritarios, durante ese año se había elegido al tio como el empleado que estaria en la junta y se había establecido que en una votacion la junta podía abstenerse de votar en casos particulares y que en ese caso sería el que presidía la junta en ese preciso momento el unico voto que contaría. Los primeros 5 años de la corporación yo era la que la presidía la junta y dado que se había establecido un período de no más de 5 años como presidente de la misma y para mi desgracia en ese preciso momento ya el puesto quien lo ocupaba era mi esposo. Ese día llego, un viernes a las 6 de la tarde en el salon conferencia de nuestras oficinas, les comunique los errores que se venian cometiendo durante ese año y que entendía que la raiz del asunto era de un empleado en particular, como el tio vio por donde venía, se puso a la defensiva y comenzo a insultarme en plena reunion, la cual detuve en ese preciso momento y le comunique a la junta que o el se callaba y escuchaba el argumento o yo me retiraría de esa reunion, uno de los integrantes le pidio que no emitiera ningún otro comentario y que no permitiría que hubiera faltas de respeto de ninguna de las partes en dicha reunión a lo cual todos los demas lo secundaron. Asi que pude exponer todos mis puntos y el expuso todos lo de el, la junta emitió todos sus comentarios a favor de esta servidora, no hubo ni un solo argumento de ningún integrante a favor de el tio pero mi esposo le pidio a la junta que habiendo escuchado todos los comentarios que le solicitaba a la misma que se abstenieran de votar porque era un caso particular en el cual un familiar estaba en juego. La junta no estuvo de acuerdo pero aun asi se abstuvieron de votar y mi esposo obtuvo la palabra y finalizo la reunion diciendo que su decision era que el tio se quedaría un año mas y que al cabo del año el sería quien tomase la decision de botarlo o no.

Esta demás decirles que ese fin de semana fue un infierno en mi casa, que lo ultimo que le pude decir en ese momento de tanto coraje fue lo siguiente pero en el tono más ensordecedor que podía existir “este maldito país esta en estado comatoso, lee, escucha las malditas noticias, este pais va a terminar peor que Ditroit y sabes algo hay que ser malabarista para no perder lo unico que tenemos, esta casa que ya no es de nosotros, es del maldito banco porque quisiste darsela al banco para que nos sacara de un apuro. Te lo dije, un familiar dentro de la corporación era lo peor que podiamos haber echo. Tienes dos opciones o botas a tu tio para que esta corporacion sobreviva a esta economia en precarias situaciones económicas o te vendo mis acciones a un precio ridiculo para que las puedas comprar y tu te encargas de ver como nos sacas de esta” el dijo “haz lo que te salga del culo” y asi lo hice recogi ropa la puse en una maleta y me fui al hotel mas barato que encontre porque si iba a casa de mi papa todo hubiera estado peor, ademas no me gusta meter a mi familia en asuntos matrimoniales, ni de negocios.

Llego el lunes y no quería ir a la oficina estaba en el estado mas depresivo que podia existir, llame a mi secretaria y le pregunte que cuantos días tenia de vacaciones y como tenia ya acumuladas 2 semanas decidi cogerme esa semana. Durante los primeros 4 dias de esa semana lloré lo que no había llorado en años y como era común que le pidiera a mi papa que se llevará mis hijas a su casa cuando yo estaba en viajes de negocios, ese mismo dia de la pelea en casa lo llame y le dije que había una emergencia en República Dominicana y que estaria fuera del pais una semana, como mi papa encontraba eso normal, ni cuenta se dio en esos momentos de la situacion por la que yo estaba pasando. Las niñas por suerte no se encontraban en la casa en el momento de la pelea porque mi hija mayor se las habia llevado al cine, asi que tampoco sospecharon nada. Las llamaba como acostumbraba en los viajes en las noches para que me contaran sus días.

Al quinto dia en esa fría habitacion me levanto alguien tocando a la puerta, mire por el pequeño cristal que hay en esas puertas de hotel para saber quien esta al otro lado y ahi estaba parado mi esposo, posiblemente con la cara mas entristecida que le pude haber visto en años. Abri y le pregunte si sucedía algo a lo que me respondio con lagrimas en los ojos que no me quería perder. Le hice entrar a la habitación y perdí la cuenta de cuantas tazas de café tomamos mientras hablamos de todo, yo había bajado mi hostilidad y el también y fue un acuerdo mutuo el dejar al tio por seis meses más bajo la tutela de el. Fue cuando entonces regrese a la casa y a la oficina con muchas ganas de comerme el mundo y que todo aquello que ambos habíamos comenzado con tanto sacrificio y con la ayuda de toda aquella fuerza laboral que teniamos en esa oficina pudieramos sobrepasar ese abismo en el cual nos encontrabamos.

image

Advertisements

Nuestra Historia 1er capitulo

image

Habían pasado 6 largos años después de haber traído al mundo a la última de las 3 princesas de nuestro hogar. Y con la vena empresarial que heredé de mi papá le dije a mi esposo que no queria quedarme más en la casa, en ese entonces el era el vice presidente de una gran y reconocida corporación de seguros en la isla. El siempre me apoyo en mi decisión de quedarme en casa pero en ese momento de mi vida quería volver al mundo laboral y gracias a cenas que tuve que ir con el durante su posición en esa corporacion de seguros, pude encontrar un nicho en el mercado y decidimos que yo hiciera el “start up” y que si todo salia como esperabamos el daria el salto.

Fue un año de muchos tropiezos pero también de mucha aventura. Comencé en un cuartito pequeño de nuestro hogar, con una sola computadora y un fax que apenas trabajaba. Mi esposo me ayudaba de vez en cuando. Nuestra hija mayor nos ayudo con el cuidado de las dos mas pequeñas y gracias al apoyo de mi esposo pude tener la ayuda en la casa que necesitaba, ya que no tenia tiempo ni de cocinar, ni de limpiar.

En esos primeros 6 meses tuve la suerte de conseguir un contrato por dos años con una corporación del gobierno de mi país por la suma de dos millones de dolares y ahí comenzo la real aventura, parecía un taxi de aqui para haya y de aca para haya.

Cuando la compañia tenía un año de establecida ya tenia 15 empleados y a mi esposo renunciando en su trabajo para comenzar conmigo otra nueva aventura. Durante ese siguiente año pasamos de una clase alta a una clase media ya que hubo que hacer ajustes financieros para poder invertir más en el negocio. Mi esposo se encargaba de conseguir más contratos, mientras yo admimistraba los que habían. Al tercer año ya nos estabamos mudando de aquel cuartito de casa a un piso clompleto en un edificio alquilado al gobierno. Nuestros numeros siguieron creciendo y volvimos a estar en la cúspide económica. Tuvimos la dicha de poder comprar un bote y nos escapabamos al mar con nuestras 3 hijas cada vez que pidiamos. Fueron los mejores 8 años de nuestras vidas, le pudimos mostrar a nuestras princesas lo que era la buena vida aqui y en diferentes partes del mundo. Tenía todo lo que quería, una casa, una familia hermosa y una vida espectacular.

En el noveno año el país comenzó a dar indicios de que algo malo estaba por llegar, pero a pesar de eso y a pesar que durante ese año muchas compañías comenzaron a irse del país, nosotros habíamos sobre pasado esa pequeña crisis y comenzo otro año super espectacular, tanto asi que tuvimos la experiencia mas espectacular de nuestras vidas, tuvimos el placer de ser invitados a una reunión con el primer presidente de color de los Estados Unidos, haber entrado a la casa blanca y poder sentarme a 5 pasos de el y poder estrecharle la mano a el y  a algunos de los presidentes de las mas grandes corporaciones de ese país fue añadir a mi “bucket list” una meta que ni por mi mente pasaba y poderle hacer el “check mark” tan rápido me lleno de orgullo y satisfacción. Esa experiencia espectacular la contaré en otro capítulo. En fin fue el penúltimo año mas fructífero de mi vida hasta el dia de hoy.

Luego de esos dos últimos años espectaculares llego de Europa el tio de mi esposo y dentro de las decisiones que mi esposo y yo habiamos tomado al iniciar nuestra corporacion estaba el que nunca se contrataría algun familiar, yo he tenido siempre el pensamiento de no mezclar familia y negocios y eso gracias a mi papá, que me enseñó que un familiar dentro de tu compañía era el peor error que un empresario podría cometer. Mi esposo ya habia tenido negocio en el pasado y cuando el se dio cuenta que uno de sus socios le estaba robando, tomó la decisión de vender sus acciones e irse como vice presidente a la compañía de seguros. Pero en ese primer negocio que el tuvo había contratado a su tio y le había ido muy bien, se entendian a las mil maravillas, luego de que mi esposo vendio las acciones y se fue a su tio lo botaron y acepto un empleo en España.
Asi que cuando regreso porque lo habían botado en España mi esposo me convenció de traerlo como gerente de proyectos y ahí comenzó la caída de nuestra corporacion.

image

Esta historia continuará…